sábado, 20 de febrero de 2010

Un día completito

Hoy ha sido un día muy intenso. Además de grabarle su primera canción (ver entrada anterior), hemos echado unas cuantas risas.

Para empezar, queremos que veáis lo difícil que es grabar los videos porque, en cuanto ve la cámara nos pide ver "la foto".



Podéis ver, además, como está (poco a poco) aprendiendo a pedir las cosas sin llorar.

La primera actuación de la mañana ha sido su "momento privado" que su mamá se ha encargado de hacer público.




Después de cambiarle y vestirle, hemos tenido un rato de juego. Cualquier cosa puede valer para su diversión:

Unos cubiletes con limones...



... o el puff.



Después se ha ido al parque.

Mientras tanto, Papá ha aprovechado para preparar algunas cosas que se tiene que llevar el lunes a Martos; incluyendo el cuco. Al verlo, Pablo ha tenido un momento de nostalgia y ha querido recrear la época en la que dormía en él.



Tras esa bucólica imágen, se esconde una historia de riesgo, histeria y risas que trataré de acercaros a traves del "making off".

Empezó la cosa con tranquilidad...



... pero empezó a desfasar enseguída.



Montando escenas surrealistas.



Pero al menos no había puesto, aún, en peligro su integirdad física. Esto cambió cuando un nuevo elemento entró en la ecuación... el correpasillos.

Primero se empeñó en montarse con él en la cama... y volver a bajar.



Visto que no le dejabamos repetir la hazaña, decidió unir sus dos aficiones del día: el correpasillos y el cuco.



Una vez conseguido, intentó el más difícila todavía... meter su cabezolón junto con todo lo que ya había dentro del cuco.



Finalmente, sobornándole con el plasmacar, conseguimos que olvidase la obsesión por el cuco y se fuese del cuarto. Realmente tiene ya un manejo espectacular con "el coche amarillo".



Después de un segundo momento privado, le dejamos en "gayumbos" (teníais que oir lo bien que lo dice); pero eso no le impidió seguir dándole caña al coche.

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