martes, 28 de octubre de 2008

¡A dormir!

Merece la pena explicaros cómo acaba de derrotado Pablito por la noche. El pobre intenta mantenerse despierto todo lo que puede pero con poco éxito. Cuando le entra el sueño no hay nada que lo pare.



Aquí podéis ver una foto de cómo se duerme encima de la barriga de Pedro (es comodísima) pero mirad la segunda foto para ver la postura del cuerpo, casi medio sentado.



¿Queréis ver el video de cómo cayó? Se ve fatal pero merece la pena.


miércoles, 22 de octubre de 2008

¡A la calle!

Creo que esta es una de las primeras frases que aprendió a reconocer. No hay más que ver cómo se le alegra la cara cuando se lo decimos.



Ha hecho pandilla en el patio del edificio con otros bebés y mamás que se suelen reunir todas las tardes. Sorprendentemente, es de lo más becerro que hay por allí.

La mayor parte del rato que pasa en la calle, está apalancado en su cochecito mirándolo todo. Pero, poco a poco, va realizando actividades extravehiculares:





Las dos anteriores son en el patio. Pero donde se lo pasa pipa de verdad es en el columpio para bebés del parque.





Aquí le vemos en acción.

martes, 14 de octubre de 2008

Acuático

A Pablito le encanta el agua. A veces lo siento en el lavabo, con los pies dentro (pero tapados con una toalla para que no se mojen), y le abro un poquito el grifo. Es simplemente feliz.

¡¡¡¡¡Y para qué contaros la hora del baño!!!! Mejor veis estos dos videos.






Mejor no os cuento el drama que se monta cuando lo sacamos.

miércoles, 8 de octubre de 2008

Parecidos

Como es habitual, la gente pregunta si se parece a mamá, a papá o a su tía abuela tercera.

Al principio, Lucía y yo no lo teníamos muy claro pero últimamente basta con enseñar alguna foto de cuando yo era pequeño, por ejemplo estas dos:





Ya está muy mayor y medio se aguanta cuando lo dejamos sentadito



Además de ponerse en posición de gateo... aunque sólo sabe retroceder



Y una sonrisita a mamá, que estaba muy serio:



No solo ha aumentado su movilidad, sino que ya come su puré de verduras sin manchar... el techo, que es lo único que permanece limpio cuando come.



A veces cuesta un poquito mantener la comida en la boca



Pero, al final, como siempre después de comer, llega el momento de felicidad.



¿Os podéis creer que lo bañamos justo antes de comer? ¡Qué pardillos!

Lucía está de viaje y tendrémos que pasar dos noches solos Pablito y yo. Todo el mundo está preocupadísimo menos nosotros dos. Le demostraremos al mundo que somos capaces de sobrevivir sin mamá unos días.

Ya os contaré como nos va.