Comenzamos el verano con el viaje a Torremolinos.
El día que estuvimos haciendo las maletas nos demostró una nueva habilidad; como coger su chupete del suelo.
Después nos estuvo ayudando con las maletas.
Tanto esfuerzo se paga y el viaje lo acabó matado. Eso sí, agarrado a la mochila de Abu Yuyes.

Una vez en Torremolinos, se bañó mucho en la piscina de bebés, donde hace pie y jugó con la arena; pero negándose a entrar en el mar. Aquí le tenemos jugando con su cubito en la arena.
Ver barcos, de cualquier tipo, le volvía loco:
A ver si en septiembre se anima a meterse en el mar.