miércoles, 3 de marzo de 2010

Actividades diarias y no tan diarias

El otro día me llevé a Pablo a una ópera infantil. La verdad es que era para niños un poquito más mayores pero se lo pasó bien. Quería subirse al escenario, corretear entre las filas... Hasta se puso a cantar él también: eeeeel caminoooooo Beléénnnnnnnnnn. Me partía de la risa. A los 40 minutos yo ya no podía más con él y nos salimos.
Lo siento pero no hay constancia gráfica de nada de esto.

Seguimos haciéndole peticiones toooodo el rato. Aquí tenéis al Pato Donald.



Pero a veces las dice por sí solo.



Le seguimos instando a que sea ordenado pero los genes son muy fuertes y este es el resultado:






Os presento a mi tortuga ninja:



Y aquí pasándoselo bien con papá después de quitarse la coraza:

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