Os aseguro que se tiró haciendo esto como unos 20 minutos. A veces se le caían los tapacubos, los recogía y vuelta a empezar. Se olvidó hasta de que tenía hambre (se había incluso pasado la hora de cenar).
A la mañana siguiente, después de desayunar nos pidió unos gusanitos con forma de cabeza de Mickey y el destornillador. Metía el gusanito en el destonillador y después se lo comía ahí.
Terminó pasándose el destornillador por la cara, la nariz, la oreja, la pierna...
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