La jugarreta vino cuando después de un montón de rato, ya con todas las sábanas de cuna, minicuna y moisés (todas) sacadas no encontramos ningún juego completo: no teníamos ninguna sábana bajera. Por fin, la abuela Lourdes (que estaba jugando con Pablito) se digna a mirarnos y decirnos que los juegos de cuna son siempre sin sábanas bajeras
¡Agüela! ¡Estas cosas no se hacen a padres primerizos!
Aquí podéis ver la foto del niño en su nueva cuna (después de ir al Toys R Us a comprar 4 sábanas bajeras)
Os paso un video de un niño muy empadrado.
En la foto inferior en la que se está riendo, se parece mucho a mis hijos a esa edad, pero de frente, no se parece en absoluto. desde pequeñito con su propia personalidad, nada de ser el clon de nadie. Me gusta.
ResponderEliminar