En fin, aquí no puede decir que le pillé con los ojos cerrados pero que él estaba atento al niño.
Como no lo llevó a los 5 minutos de decírselo, 1 hora y media después me costó 40 minutos acostarlo en su cuna pues no paraba de despertarse. Si le llega a funcionar el cerebro a esas horas de la noche le echo la bronca (al padre, claro está).

Kety y Carlos: no sé si reconocéis estos cojines pero los compramos en Perú, uno es de la Pachamama y otros es de unos pescadores. Como véis Perú está siempre con nosotros.
Lo del niño con la hamaquita es tremendo. El vídeo que habéis visto es cuando él se mece suavemente. Hay otra veces que mueve la hamaca entera. Creo que vamos a tener que quitársela.
La abuela vino a verle hace unos días y el niño estuvo muy tranquilo con ella.
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