El paseo empezó en la Plaza de Colón, donde unos chavales con monopatínes le tenían totalmente hipnotizado y era un gran lugar para jugar un rato con el coche de Mickey Mouse. Allí esperamos a sus amiguitos que sí habian llegado a tiempo para ver el teatro de bebés.
Después nos fuimos a un bar super fashion en el paseo de recoletos donde dimos el cante con nuestros 5 bebés y 5 carritos, allí les dimos de comer y nos tomamos una cañita.
Tras hacer una parada técnica en el paseo,
parte de nosotros nos fuimos al retiro, con intención de dar un paseito, comer algo y visitar la feria del libro. Esto último no fue posible porque pillamos las casetas cerradas ¡qué lástima!
Bien es verdad que pudimos asistir al espectáculo de María comiendose su primer polo de chocolate.
De vuelta al coche, pasamos por la Puerta de Alcalá
Tanto paseo y tanto juego, dejaron a Pablito cansadísimo y nada más llegar a casa, se quedó frito.
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