Primero fueron las galletas y los gusanitos.
Y más tarde nos animamos a ofrecerle fideos. Al principio eran sólo un juego;
pero al final conseguimos que alguno llegase a su boca.
Evidentemente, hubo consecuencias.
Después de bañarle y limpiar toda la habitación de fideos, Lucía ha declarado que JAMAS volverá a darle comida sólida.
Ahora se ha lanzado a probarlo todo. Aquí le tenemos con un polo que robó a su papá
Todo esto no quiere decir que Pablito haya dejado de ser un bebé. Aún se abraza a su mantita y quiere cariñitos de mamá.
No hay comentarios:
Publicar un comentario