El pobre Chirichico no sabía por dónde coger a Pablito, que no paraba de moverse en sus brazos, ... lo rescatamos a tiempo.
Aquí vemos a su tío Quique con lo que parecía su hobby favorito: atosigar a besos a los sobrinos. Pues por fin ha encontrado quien le agote a él. No os lo creeréis pero Pablo disfruta de los besos de su tío y no quería que parase. Finalmente el tío Quique se agotó después de 10 minutos y se lo dió a la abuela. Esto que os cuento es totalmente cierto, el pobre no podía más.
Pablo disfrutó jugando con el envoltorio de los regalos de todos.
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