Empezamos con el estreno de la trona. Practicando su afición a la lectura.
Recién llegados a Córdoba nos vamos a que le conozcan las amigas de mamá. Mar demuestra su sabiduría y experiencia entreteniendo bebés:
Mientras que Pipi no hace tan buenas migas con Pablete.
La sangre no llega al río y acaban llevándose bien.
Incluso me dejaron tenerlo un ratito a mí.
Ese mismo día estuvimos visitando a la tía Lourdes y la prima Blanquita, que tiene un pelo muy divertido para jugar.
Cuando llegamos a casa, estaba tan cansado que ni se encontraba en la cunita.
Al día siguiente, siguió el ritmo extenuante: Visita a la tía Riki y los primos.
A casa de la tía Maru, donde conoció al "equipo rojo".
Acabamos aquella tarde con la abuela Lourdes, tomándonos el biberón.
Estuvimos en casa de Alvaro y Rocío donde, de nuevo, se pasó el rato llorando, por lo que no hay fotos. También vimos a la tía Marta antes de irnos para la playa, tampoco hay fotos.
En Torremolinos lo pasó estupendamente y, básicamente, se hartó de dormir. Sólo tengo una foto de esos días, enselñándonos su dientecillo.
No, perdona, Pablito/Pedrito estaba encantado de estar conmigo, lo que pasa es que Mar lo mimó demasiado y le costó un poco el cambio.
ResponderEliminarUn besote.
Pipi.