martes, 17 de febrero de 2009

Todo tiene su explicación

Mientras publicaba las dos entradas anteriores, Pablo ha reclamado - enérgicamente - su cena. A la pobre tía Lourdes le hemos tenido que colgar el teléfono precipitadamente en vista de cómo se ponía el muchacho.

Su mamá, que es como los japoneses grabando a sus niños en vídeo mientras se descerebran me decía: "¡Espera, espera!" mientras el pobre se desgañitaba (siempre lo hace cuando ve el biberón).


A cambio de ese momento de disgusto, tenemos la explicación gráfica de por qué está hecho un lechón. Si os habéis fijado, el biberón está hasta arriba. Ese dato es importante un poco más adelante. Aquí le tenemos en pleno trabajo:


Y apurando las últimas gotas del preciado nectar...



Vamos a tener que conseguirle un biberón con más capacidad o bien prepararle 2 biberones.



Es que no dejó ni gota.


Pero se ve que el tanque no ha sido bastante, ha quedado con más ganas.

Perdón por la mala calidad de los vídeos, no había mucha lz y no teníamos tiempo para mejorar eso.

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