Este fin de semana Pablito y yo lo hemos pasado en el campo de la abuela Lourdes. Gracias a Dios hemos vuelto sanos: sin picaduras ni mordiscos. Estamos ya a salvo de escorpiones y de la intrépida abuela que casi nos mata con el cochecillo.
La pena es que nos lo hemos pasado tan bien que se nos olvidaba la cámara todo el rato así que hay pocas fotos.
El viernes estuvieron con nosotros Alvarito padre, hijo y Rocío. El Chiri Chico hace muy buenas migas con Pablito y estoy segura de que está deseoso de que Pablito crezca un poco más para jugar con él. Aunque ya apuntan maneras...
El perrillo de mamá estaba encantado con Pablito y viceversa. Hay opiniones malvadas que dicen que el perrillo podía estar celoso pero realmente estaban los dos implicados encantados.
Mirad la secuencia de las fotos. Nos partíamos de la risa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario